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Cubrebocas: nuestro nuevo mejor amigo debe ser de calidad

Por Yenifer Iglesias

Ante la nueva normalidad, las ventas de productos relacionados con la higiene y protección personal han tenido un aumento importante, especialmente las mascarillas o cubrebocas. Estos últimos, ahora forman parte de nuestro día a día, ya que son una de las barreras protectoras más importantes ante la pandemia. Sin embargo, no existen lineamientos específicos para su venta al público, y al no contar con los estándares de calidad requeridos, esto podría afectar su funcionamiento.

Foto cortesía de: DuPont
Imagen cortesía de: DuPont

Por ello, se vuelve fundamental preguntarnos qué clase de cubrebocas necesitamos y qué deben de tener para garantizar nuestra protección. De acuerdo con una guía elaborada por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), podemos clasificar los diferentes tipos de cubrebocas en respiradores o N95, mascarillas médicas, retardantes al fuego y las de distanciamiento social, que son usadas por el público en general.

Las mascarillas retardantes al fuego están hechas únicamente para trabajadores industriales, ya que protegen al usuario de virus y contra los riesgos térmicos de su trabajo. Para este apartado se recomienda DuPont™ Nomex®, un fabricante que trabaja cubrebocas con material inherente retardante al fuego, brindando una duradera y cómoda protección.

Imagen cortesía de: DuPont

Una vez que decidas qué tipo de cubrebocas es el más adecuado para ti, debes considerar algunos factores de calidad, como:

  • Materiales – Deben ser elaborados con telas hidrorepelentes y respirables de tres capas o hechas 100% de algodón, aunque también puedes utilizar aquellas con mezclas de algodón y poliéster, así como de materiales no tejidos (TNT).
  • Transpirabilidad – No se recomiendan cubrebocas hechos con neopreno o caucho sintético, ya que impiden que al exhalar se libere el monóxido de carbono y cierran el paso del aire.
  • Eficiencia de filtración – Se refiere al rendimiento del material para filtrar partículas. En este caso, si las actividades que realizas te exponen a un riesgo muy alto, se recomiendan los respiradores N95.
  • Tiempo de vida del cubrebocas – Entre mejor sean los materiales, mayor será su durabilidad y su protección.
  • Capacidad para descontaminar – Si tu cubrebocas es reutilizable, debes preguntar cómo descontaminarlo correctamente y con qué frecuencia.

Así que ya sabes, hay que prestar atención a estas recomendaciones para garantizar una mayor protección y tener presente que hoy en día, hay que cuidarnos entre todos.

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