Mind&Body

¡Que tu descanso sea primero!

Después de los festejos navideños y la alegría de la época, llega la famosa cuesta de enero, temporada en la que vemos reflejados los gastos del último mes del año y por consecuencia se presentan las preocupaciones. Los episodios de insomnio incrementan y el sueño se vuelve más agitado.

Mientras dormimos nuestro cerebro se recupera de la ardua actividad del día, realiza una limpieza de toxinas, repone biomoléculas, produce hormonas y restaura las conexiones neuronales. Por esta razón, es importante estar relajados y libres de preocupaciones a la hora de ir a la cama.

De acuerdo con la experta neurobióloga y jefa de investigación del sueño en Emma – The Sleep Company, la Dra. Verana Senn dice que “dormir las horas necesarias nos ayuda a mantenernos concentrados, productivos y sanos. Un descanso reparador a través del sueño profundo estimula nuestra capacidad de procesar y generar nuevas ideas el día siguiente.”

Por lo que te damos 3 tips que te podrán ayudar para que las preocupaciones de la cuesta de enero no afecten tu descanso:

1. Los problemas déjalos fuera del dormitorio
Después de tu jornada laboral, guarda todo lo que tenga que ver con el trabajo, cierra tu computadora, estira brazos y piernas. Pon en práctica la respiración 4-7-8, inhalando por la nariz durante cuatro segundos y sostén siete. Luego exhala completamente por la boca haciendo un sonido de silbido mientras cuentas hasta ocho. Después de cuatro ciclos de respiración notarás la relajación y el descanso, tanto mental como físico.

2. Ponte cómodo y disfruta de tu bebida caliente favorita
Puedes ponerte shorts, pants o incluso tu pijama, lo que te haga sentir más cómodo. Quitarte la ropa de calle te hará sentir como si te quitaras un peso de encima. Después prepárate un té o chocolate calientito. Verás como una bebida caliente te llena de paz en tu sillón mientras te consientes relajándote.

3. Sigue una rutina antes de ir a la cama
Entrena al cerebro para saber que es hora de dormir creando un hábito. Antes de entrar a la cama, toma un vaso de agua, lávate la cara y los dientes, pon tu teléfono en modo avión, y asegúrate de tener una luz tenue que te relaje. Listo, es hora de dormir. Recuéstate, arrópate bien y cierra los ojos, cuenta uno para inhalar y dos para soltar el aire, esta técnica de respiración te ayudará a conciliar el sueño más fácil.

El estrés y las preocupaciones deben tener límites. Pónselos siguiendo estos consejos y asegura un descanso óptimo para que tu cuerpo tenga el mayor cúmulo de energía para despertar de buen ánimo.

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